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El conflicto entre Brasil y WhatsApp

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Un grupo de la Policía federal de São Paulo detuvo a Diego Dzoran en su casa, ubicada en el barrio Itaim Bibi. La orden de detención preventiva, sin fecha límite para su liberación, fue expedida por el juez Marcel Maia Montalvão, reveló el medio ‘Infobae’. Se argumenta que se incumplió una orden judicial contra WhatsApp, compañía que pertenece a Facebook. Es otro episodio más de la batalla que libra Brasil contra la plataforma de mensajería más usada en el mundo.

Se buscaba que Facebook permitiera el acceso a las conversaciones de integrantes del crimen organizado y el tráfico de drogas. La red social se negó a brindar la información solicitada y la justicia brasileña impuso una multa diaria equivalente a 250.000 dólares. El monto estaba siendo pagado desde hace 30 días.

Estamos decepcionados con la medida extrema y desproporcionada de escoltar a un ejecutivo de Facebook a una estación de policía en conexión con un caso relacionado a WhatsApp, una compañía que opera por separado. Facebook siempre ha respondido y continuará respondiendo las preguntas de la autoridad brasileña”, declaró Facebook en un comunicado.

Este caso se relaciona con la férrea negativa de Apple a ofrecer acceso a los datos de uno de los terroristas de San Bernandino (California) y marca otro conflicto de interés entre las fuerzas seguridad de los Estados y las políticas de privacidad de las firmas tecnológicas.

Una de las razones por las que en Brasil se han tomado decisiones tan radicales para obligar a Facebook a entregar información radica en que ese país no se adhirió al Convenio de Budapest contra la Cibercriminalidad, cuyo objetivo, desde el primero de julio de 2004, ha sido la armonización de las leyes nacionales, la mejora en las técnicas de investigación y el aumento de cooperación entre las naciones para enfrentar los délitos informáticos.

El abogado Adriano Mendes, especializado en ley digital, afirmó en entrevista con ‘The Guardian’, que si Brasil hubiera firmado ese convenio, el proceso para compartir información sería mucho más sencillo. Sin embargo, si Facebook entregara la información, bajo las condiciones actuales, estaría incumpliendo leyes de privacidad de los Estados Unidos y podría ser condenado por ello.

Otra de las razones subyacentes al conflicto entre WhatsApp y Brasil es que, según analistas, las empresas de telecomunicaciones de ese país quieren frenar el avance de esta plataforma de mensajería instantánea porque sus herramientas (entre ellas las llamadas de voz) son ilegales y han reducido el número de personas interesadas en tomar contratos de telefonía.

A comienzos del 2015, el presidente de la operadora Vivo, Amos Genish, calificó a WhatsApp como una aplicación “pirata”. Las empresas de telefonía de Brasil no han logrado que el uso de la plataforma de mensajería más popular del mundo sea regulado.

Aunque Brasil ha sido defensor de la neutralidad en la red, en la actualidad se sopesa la introducción de leyes que permitirían que el gobierno censurara redes sociales y obligara a los ciudadanos a entregar información, como su número de teléfono y su dirección, para acceder a sitios web y aplicaciones.

Se estima que en Brasil, el 90 por ciento de la población utiliza WhatsApp. Eso representa cerca de 100 millones de personas.

En diciembre, un juez ordenó bloquear WhatsApp por 48 horas alegando que se negaba a entregar datos solicitados dentro de una investigación penal contra un usuario del servicio.

Fuente: Segured.com